PERÓN Y LA FALLIDA INVASIÓN A CHILE

He contribuido con mis escritos aconsejando con tesón al gobierno chileno a dar aquel paso (tomar posesión del Estrecho) porque Magallanes pertenece a Chile y, quizás, toda la Patagonia. No se me ocurre, después de mis demostraciones, como se atreve el gobierno de Buenos Aires a sostener ni mentar siquiera sus derechos. Ni sombra, ni pretexto de controversia queda.

Domingo Faustino Sarmiento en el diario “El Progreso” del 28 de noviembre de 1842.

Perón y Farrell
Perón y Farrell en Buenos Aires.

Juan Domingo Perón regresó desde Italia con claras ideas expansionistas. Al ser observador directo de lo que estaba aconteciendo en la Europa de la preguerra, resucitó en él la idea que surgiera en el siglo XIX en su país, respaldada por personalidades como Domingo Faustino Sarmiento, quien después se desdijo de lo que se publica en el encabezamiento de esta crónica, al escribir, en 1874 a Bartolomé Mitre:

“…te aconsejo que sacudas el alma del pueblo argentino y lo hagas mirar hacia Chile, en especial hacia su extremo sur. Allí, exactamente, está la llave maestra que nos abrirá las puertas para presentarnos ante el concierto internacional como una nación destinada a regir y no a ser regida”.

Fue en esa época, perteneciendo ya a la élite política de su país, cuando sostenía que solo los países bioceánicos podían destacarse en el ámbito internacional.

Siguiendo los postulados de Sarmiento, Perón vio como indispensable la salida de su país al Pacífico para lograr el desarrollo. Además consideraba al resurgimiento alemán como un ejemplo a seguir y se convenció que Argentina estaba predestinada a ser la cabeza de una potencia sudamericana. Si se miraba el mundo desde sus ojos, Europa, después de la Segunda Guerra Mundial, sería gobernada por Alemania, y nadie discutiría la hegemonía de Estados Unidos en América del Norte, pero en América del Sur no se veía ningún país con la capacidad de tomar las banderas de la unidad, salvo Argentina o Brasil, y por supuesto a él le agradaba la idea de que fuese su nación la que encabezara este proceso en el continente. Seguir leyendo “PERÓN Y LA FALLIDA INVASIÓN A CHILE”

PERÓN, ESPÍA EN CHILE

El único que se escapó de la acción de la justicia fue el principal autor de la trama, el Mayor Perón; pero el recuerdo de su conducta, totalmente reñida con la convivencia internacional, no se ha borrado nunca de la memoria de los miembros del Ejército de Chile”.

Lo que supo un auditor de guerra

Leonidas Bravo
Editorial Pacífico, 1955
Citado por Urbatorivm

Juan Domingo Perón junto al Presidente de Chile Arturo Alessandri Palma y su gabinete
Al centro arriba, Juan Domingo Perón junto al Presidente de Chile Arturo Alessandri Palma y su gabinete.

A partir de 1930 la situación de los países latinoamericanos se complicó, al igual que para el resto del mundo, a raíz de la quiebra de Wall Street. Las economías poco industrializadas, dependientes de productos sin elaboración, pasaron la cuenta a los gobiernos que debieron enfrentar severas crisis sociales.

Según estudios, la economía chilena fue la que más se resintió. Si en 1928 creció casi un 15%, en 1932 se contrajo un -11%. Para Argentina las cosas no iban mucho mejor, tanto que José Luis Torres, un periodista e historiador tucumano, bautizó el período entre 1930 y 1943, como la “década infame”. En ambos países la situación política pasó grandes zozobras, con alta cesantía y baja de los salarios, con el consiguiente aumento de la pobreza y el incremento de los movimientos populares que, como contrapartida, despertaban reacciones hostiles de los empresarios, muchas veces apoyados por las fuerzas armadas.

Es cosa sabida que cuando lo gobiernos enfrentan severas crisis internas, escarban en los viejos conflictos con los vecinos para buscar elementos que permitan distraer a la opinión pública. En el caso de Chile y Argentina, éste ha sido un método recurrente durante gran parte de la vida independiente de ambos países, cuyos gobiernos han encontrado en los vacíos fronterizos, heredados de la época de la colonización española, pretextos para justificar amenazas, movimientos de tropas y ofensivas diplomáticas.

En los años 30 del siglo pasado existían varios de estos conflictos latentes entre las dos naciones, pero el grado de dificultades que enfrentaban dentro de sus territorios era tan grande que es probable que ambas autoridades comprendieran que crear una situación de mayor enemistad con el vecino no iba a calmar las aguas internas. Sin embargo, las desconfianzas se mantenían vigentes.

En medio de todos estos problemas emergió en Argentina una figura militar que marcaría para siempre la historia de ese país: Juan Domingo Perón. Seguir leyendo “PERÓN, ESPÍA EN CHILE”

NÉLIDA RIVAS, LA AMANTE NIÑA DE PERÓN

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

Nelly Rivas 1El poder casi siempre corrompe en América Latina. Muchos de los que, por uno u otro medio llegan a gobernar una nación comienzan a utilizar ese poder para pagar favores de campaña o para enriquecerse, permitiendo además que sus cercanos lo hagan mediante manejos no del todo claros. Es ese mismo poder el que se ha prestado para otro tipo de abusos, tanto de la casta dirigente como de aquellos que, como rémoras, los rodean. Esto se ha hecho más patente en el último tiempo con el surgimiento de los llamados “gobiernos populistas”.

Actualmente la mayoría de los entendidos coincide en que el estandarte del populismo en nuestro continente, con todo lo que eso conlleva, lo levantó, con mucha anticipación, Juan Domingo Perón, alumno aventajado de Benito Mussolini, a quien vio actuar cuando fue agregado militar del gobierno de su país en Roma.

Juan Domingo Perón Sosa fue elegido presidente de la República Argentina por primera vez en 1946 con un amplio apoyo de los sindicatos. Reelecto en 1952, fue derrocado en 1955. Este hombre llegó a tener, por méritos propios, una gran popularidad, que se acentuó cuando se casó con su segunda mujer, la actriz y locutora de radio Eva Duarte. Seguir leyendo “NÉLIDA RIVAS, LA AMANTE NIÑA DE PERÓN”