BATALLÓN 45

Mr. Brown abandonó el sillón con dignidad, mientras sus ojos vidriosos retenían las lágrimas. Caminó por el pasillo hasta la escala. Los ecos de ofensas y amenazas retumbaban en sus oídos casi sordos. Subió al dormitorio arrastrando sus ochenta y dos años, cerró la puerta con pestillo y se encogió en el lecho como un recién nacido. Había decidido partir a primera hora.

Cuando el Sol rasguñaba las cumbres y las olas aún no despertaban, salió en silencio, llevando solo un maletín con pertenencias imprescindibles, como la fotografía de su Deborah, muerta diez años antes. Su otra mano la ocupaba el paraguas. Antes de alejarse, contempló con tristeza la casa, cobijo de su familia por tantos años.

Lo cotidiano comenzó a invadir el plan de Valparaíso cuando Mr. Brown ya llevaba una hora en un escaño de la plaza de la Victoria, esperando la apertura del banco. Pidió hablar con el agente.

Seguir leyendo “BATALLÓN 45”