LA RÉPLICA DE LA “SANTIAGUILLO”

Por Fernando Lizama Murphy

Un barco de madera anclado en aguas tranquilas, con varios marineros en la cubierta y un bote pequeño cerca de la costa, donde se puede ver un paisaje verde y montañoso al fondo.
La “Santiaguillo” a escala en el Metro de Santiago. Obra de Zerreitug.

En 1986, con motivo de los 450 años de la fundación de la ciudad de Valparaíso, la Municipalidad de ese puerto decidió ordenar la construcción de una réplica de la Santiaguillo, primera nave del Imperio Español que habría navegado por aguas de lo que hoy es Chile y que, según investigaciones de algunos historiadores, habría atracado en Valparaíso (llamado primitivamente Quintil) como parte de la avanzada naval de Diego de Almagro en su viaje de conquista al sur del mundo. Esta copia, que se supone bastante fiel al original, se fabricó de acuerdo a planos proporcionados por el modelista naval Sergio Leni y el diseñador Juan Ciorba, en los astilleros de don Adolfo Muñoz, en Constitución, puerto ubicado en la desembocadura del río Maule, lugar con una tradición más que centenaria en la construcción naval con maderas de la zona.

En estricto rigor, mirando la actual geografía de Chile, podemos asegurar que la primera nave española que tocó nuestras costas en ningún caso fue la Santiaguillo, que lo habría hecho en 1536. Entre octubre y noviembre de 1520, fueron tres naos (Trinidad, Concepción y Victoria) de la expedición de Hernando de Magallanes las que cruzaron el estrecho, bautizado así en honor al navegante portugués, que bordearon y seguramente atracaron en alguna caleta patagónica antes de continuar su travesía hacia el poniente.

EL ÚLTIMO EMPERADOR INCA DEL COLLASUYU

La historia de Paullu Inga, príncipe inca, señor de Cuzco, hermano de Manco Cápac, uno de los señores de Vilcabamba. Paullu fue un gran estadista, militar y político, hoy desacreditado por la historia oficial por su supuesta alianza con los españoles en la Conquista del Perú.

Don Cristóbal Paullu Inca.
Don Cristóbal Paullu Inca.

La historia recuerda, casi sin excepción, a Paullu Topa Yupanqui Inga como un traidor, un colaborador de los españoles que invadieron el Imperio Inca. ¿Qué pudo hacer este hombre, ligado directamente a la nobleza imperial para merecer este calificativo? ¿Fueron sus acciones tan deleznables como para ser juzgado así? ¿O pagó tributo a convertirse en el envés de la moneda con la que su país intentó rechazar al enemigo?

Paullu Inga, o Paulo Inca, nombre simplificado con el que mejor se recuerda a este personaje, considerado por muchos como el último emperador Inca, era uno de los quinientos hijos que, se calcula, tuvo Huayna Capac. Por lo tanto, era hermano o medio hermano de Atahualpa, de Huáscar y de Manco Inca. Su madre fue Añas Colque esposa secundaria de Huayna Capac y se estima que nació hacia 1519.

Durante la guerra civil entre sus hermanos mayores, lo mantuvieron oculto junto a otros nobles en la isla del Sol, en medio del lago Titicaca, en el Collasuyu, el extremo sur del imperio incaico.