VIAJE A “EL PANTANO”

¡Y yo en esta facha! Te recriminas cuando lo ves subir portando un maletín de cuero. Ese hombre no pertenece al mundo de los pasajeros de ese microbús rural. Estás acostumbrada a cargar sacos de papas, ovejas, balones de gas, pero no a ver un espécimen como éste. Atractivo, elegante, cuarentón. ¿A qué irá a “El Pantano”? No existen industrias ni oficinas públicas y en la faena forestal sólo trabajan obreros. Si es un turista pudiente debería viajar en una camioneta cuatro por cuatro, no en ese destartalado microbús.

Al mirarlo sientes renacer la coquetería sepultada por tu trabajo. Te sabes atractiva, aunque algo abrutada, como lo señaló un pretendiente que osó meter sus manos donde no debía. Cohibida por tu aspecto, te ausentas por unos minutos, para regresar con algo de maquillaje y peinada. Seguir leyendo «VIAJE A “EL PANTANO”»