JANEQUEO, HEROÍNA MAPUCHE

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

Janequeo, obra de Eleacer Gavilán
Janequeo, pintura de Cristián Eleacer Gavilán.

La inexistencia de una escritura mapuche no deja evidencias tangibles de los personajes que participaron en diversos episodios de su historia y la única referencia a ellos proviene, en forma paradojal, de sus enemigos hispanos. Cuando el tiempo va tendiendo su velo, la historia se suele confundir con el mito y la frontera entre ambos se hace difusa. A veces tan difusa, que el personaje comienza a transformarse en una imagen etérea de cuya existencia física no quedan rastros. Al parecer eso es lo que ocurre con Janequeo.

Según el historiador Diego Barros Arana, en los escritos de la época no existe ninguna mención de los hechos en los que aparezca involucrada Janequeo. La única es la que hiciera Ercilla en La Araucana, pero ni Mariño de Lobera, ni Caro de Castro, ni ningún documento de la época menciona a esta heroína mapuche. Sus apariciones en las crónicas son posteriores; corresponden a Ovalle en su “Histórica Relación del Reino de Chile” y a Rosales en la “Historia General del Reino de Chile, el Flandes Indiano”. A partir de esos textos se comenzó a repetir la historia como verdadera.

Pero nosotros intentaremos darle cuerpo y alma a Janequeo, apodada por alguien como la Juana de Arco de la Araucanía, y repetiremos la historia por la que se transformó en todo un símbolo de la resistencia mapuche, tan carente de referentes femeninos.

Teniendo en cuenta que para los mapuches las mujeres figuraban en un lugar secundario, diremos que en ella todo está como difuminado, partiendo por su identidad. Según algunos, su nombre original habría sido Anuqueupu. Según otros, Jenlilqueupu, el que el cronista Ovalle simplificó y transformó en Janequeo o Yanaquén.

En lo que sí coinciden quienes le dieron vida es en que fue la esposa principal del lonco Huepotaén o Potaén, toqui de Llifén. Este cacique opuso una tenaz resistencia a la invasión española, convirtiéndose en una pesadilla. Una y otra vez los sorprendía con maniobras rápidas y letales que causaban gran daño entre los invasores, a tal extremo que para el gobernador Alonso de Sotomayor se hizo prioritaria su captura, lo que consiguieron después de un largo acecho. Algunos investigadores refieren que fue hecho prisionero cuando iba en busca de Janequeo, su mujer predilecta. Murió tras ser sometido a las más crueles torturas.

Cuando ella se enteró de lo ocurrido a su amado, juró venganza y buscó la solidaridad de su hermano Huechuntureo, con cuyo respaldo y el de su comunidad fue nombrada a cargo (lonco) de las tropas de la región, las que se reforzaron con indios puelches venidos desde el otro lado de la cordillera de Los Andes. Se dice que logró reunir un ejército de cuatro mil combatientes.

A partir del año 1587 inició una guerra de guerrillas en la que constantemente acosó a columnas de soldados españoles, infringiéndoles muchas derrotas. También atacó con éxito las fortalezas de Puchunqui, en Nahuelbuta y la de Antelepe, en la que falleció el comandante Cristóbal de Aranda, cuya cabeza Janequeo cortó, siguiendo la tradición de decapitar a los oficiales enemigos.

En toda esa región continuó con su estrategia de hostigamiento contra el invasor y logró detener la expansión hasta que en 1589 una epidemia de viruela diezmó a su ejército, obligándola a retirarse hacia la actual Villarrica, donde se le pierde el rastro.

El nombre de Janequeo ha perdurado en varios barcos de la Armada de Chile y en muchas calles de distintas ciudades que llevan su nombre. Curiosamente, muy pocos saben que pertenecía al sexo femenino.

Actualmente es uno de los símbolos utilizados por los mapuches en su lucha por reconquistar los territorios que consideran propios.

 Fernando Lizama Murphy

Diciembre 2015

4 comentarios en “JANEQUEO, HEROÍNA MAPUCHE

  1. Carlos

    valiosisima la investigacion y muy interesante. es una pena que se hayan perdido tantas hazañas por no tener forma de escritura en esos tiempos. pero no comprendo bien eso que se dice de que las mujeres no tenian importancia o que tenian un lugar secundario entre los mapuche. actualmente solo las mujeres mapuche son las principales voceras en las noticias o en cualquier aspecto del vivir mapuche. me parece a mi.

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  2. Ale Cuevas

    Mapuche, no mapuches (el plural no se expresa así ). Y siempre me he preguntado por qué las personas con segundo apellido medio gringo o de supuesta alcurnia, tienen la rara costumbre de siempre usarlo o de juntarlo con el primero, guión mediante. Lo encuentro siutico, arribista y hasta un poco flaite.

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  3. Ayelen

    Lugar secundario de las mujeres para el pueblo mapuche??? Error, error desde su machismo. Las mujeres somos el punto neurálgico de la cultura y espiritualidad mapuche. Igualmente vale el esfuerzo de recuperar y reivindicar a yanequeo. Saludos

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