LA FRAGATA AMAZONAS, PRIMER BARCO LATINOAMERICANO EN DAR LA VUELTA AL MUNDO

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

Fragata AmazonasPara los países sudamericanos, recién independizados se hizo imprescindible contar con barcos de guerra que les permitieran conservar la libertad conseguida con tanto esfuerzo. Los españoles no se resignaban a la pérdida de sus colonias y los ingleses y norteamericanos buscaban enclaves desde donde continuar su expansión por el mundo. A esto tenemos que sumar las poco claras fronteras que quedaron establecidas después de la partida de los ibéricos, que dejaron latentes muchos conflictos, obligando a que cada república se armara para defenderse de sus vecinos  y asegurar los territorios que consideraban como propios.

Además, desde la invención de las calderas a vapor las embarcaciones a vela caían en la obsolescencia, lo que obligó a los gobiernos de los nacientes países a modernizar sus flotas para mantenerlas a la altura de las nuevas tecnologías y enfrentar con esperanzas de éxito a eventuales enemigos. Seguir leyendo «LA FRAGATA AMAZONAS, PRIMER BARCO LATINOAMERICANO EN DAR LA VUELTA AL MUNDO»

LOS CHANGOS, FANTASMAS DEL DESIERTO

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

ChangosPara comenzar, debemos aclarar que, al parecer, los changos ―aborígenes nómades que habitaron la zona costera del sur del Perú y del norte de Chile― nunca constituyeron una etnia, ni una cultura. Reciben esta denominación la mayoría de los individuos que, en forma de grupúsculos y por lo menos desde el año 8.000 AC, poblaron la franja costera del desierto de Atacama. Es decir, uno de los territorios más inhóspito de nuestro planeta. Lo que los unía, y que al mismo tiempo los separaba, era la necesidad de agua dulce, elemento muy escaso en la zona, que, según los rastros encontrados, abarcaba desde lo que hoy es Camaná, en la costa de Arequipa, hasta el río Elqui. Algunos investigadores aseguran que dejaron huellas hasta mucho más al sur, en la desembocadura del Aconcagua.

Eran individuos de baja estatura y se estima que sus expectativas de vida llegaban a los treinta y cinco años. La falta de agua los obligó a organizarse en grupos, casi siempre familiares, que rara vez superaban las treinta personas, capacidad máxima estimada para la supervivencia cerca de los pozos de los que se abastecían. Por esa misma necesidad, con frecuencia residieron en las cercanías de la boca de los ríos, algunos de los cuales ―como el Loa― desaparecen bajo el desierto para reaparecer en la costa convertidos en pequeños esteros. Cuando el agua escaseaba, bebían la sangre de lobos marinos o la grasa de las ballenas que ocasionalmente varaban en la costa, la que derretían al sol. Con grasa también recubrían sus cuerpos y hasta el cabello, por lo que su aspecto externo y su olor resultaba repelente para quienes tenían contacto con ellos por primera vez, de lo que deja constancia Fray Reginaldo de Lizárraga en su libro Descripción Colonial (Volumen I – Lima 1545-1615).  Seguir leyendo «LOS CHANGOS, FANTASMAS DEL DESIERTO»

FLACH, EL PRIMER SUBMARINO CHILENO

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

Submarino FlachMuchos fueron los aspectos negativos del bombardeo a Valparaíso durante la guerra que Chile y Perú libraron contra España entre 1864 y 1866. Podemos citar, por nombrar algunos, la destrucción de las incipientes instalaciones portuarias y la incómoda sensación de inseguridad que dejó en la población. Pero también tuvo consecuencias positivas: la principal, una ola de inventos que se presentaron a la autoridad para defender al puerto de nuevos ataques.

Aparecieron ideas para construir torpedos, brulotes, bombas sumergidas y otros artilugios, pero sólo satisfizo las inquietudes de los gobernantes el submarino del ingeniero alemán avecindado en Valparaíso Karl Flach, quien ya había fabricado con éxito cañones de retrocarga muy avanzados para su época.

La idea de una embarcación submarina nace casi junto con la navegación. Pero los primeros proyectos concretos se remontan al 1600 cuando Jerónimo Ayanz y Beaumont, prolífico inventor español, construyó una campana de sumersión para ingresar en una mina inundada y diseñó un navío, que nunca se construyó, que podía navegar sumergido. En lo que respecta a artefactos sumergibles movidos por energía humana, los siglos XVIII y XIX resultaron especialmente prolíficos. Algunos relevantes fueron el Turtle, utilizado en Estados Unidos en 1776, durante la guerra de la Independencia; en Francia Robert Fulton experimentó con el Nautilus en 1800 y, en 1860, Cosme García Sáez, en España, construyó el Garcibuzo. Seguir leyendo «FLACH, EL PRIMER SUBMARINO CHILENO»

EL ERMITAÑO

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

 
Estoy visitando a mi familia en Iquique y en una excelente publicación local, el Iqueique, en su número correspondiente al trimestre abril-junio de 2016, pude leer un artículo de Sergio Cortés González, operador de turismo aventura, que me llamó la atención.

Konrad Fuchslocher HubachAhí nos cuenta parte de la historia de Konrad Fuchslocher Hubach, un hombre que lo abandonó todo para vivir como ermitaño a orillas de la Laguna del Huasco, ubicada en el salar del mismo nombre.

Este Santuario de la Naturaleza, que se encuentra a más de 170 km al oriente de Iquique, en la frontera con Bolivia, está cercado de cerros y al fondo de una hondonada descolgada a 3.780 metros sobre el nivel del mar. Por las noches el cielo es tan diáfano que se pueden ver galaxias que solo existen en la imaginación de quienes escriben ciencia ficción. Para llegar desde lo que llamamos “civilización” es necesario cruzar transversalmente el Desierto de Atacama y circular por caminos de tierra aptos sólo para vehículos 4×4. También hay que atravesar montañas que superan los 4.300 metros snm. Se deben portar vestimentas adecuadas, porque las temperaturas en la zona fluctúan, en promedio, entre los 25ºC durante el día, para descender durante la noche, también en promedio, a los  -12ºC. Seguir leyendo «EL ERMITAÑO»

EL REY DEL PAÍS DE LAS MANZANAS

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

Cacique SayhuequeCuando el sacerdote jesuita Nicolás Mascardi hacia 1670 plantó unos manzanos en la zona que actualmente es Neuquén no imaginó que se multiplicarían cubriendo cientos de hectáreas de fruta silvestre. Tanto así que el sector tomó el nombre de País de las Manzanas. Ese fue el territorio que, casi dos siglos después, gobernó y por el que luchó Valentín Sayhueque, lonco o cacique principal.

Con los españoles ya expulsados de Chile y Argentina, Francisco Perito Moreno, investigador bonaerense que convivió con el lonco en sus tolderías (aunque algunos historiadores sostienen que fue su cautivo), habló de siete tribus que habitaban la extensa pampa y la Patagonia. Cito textual: “Araucanos, Picunches, Mapuches, Huiliches, Agongures, Tehuelches y Traro Huiliches”,  cada una con su jefe, pero casi todas unidas bajo un lonco, Valentín Sayhueque, a quién la prensa ungió como Rey del País de las Manzanas.

La única frontera aceptada por estos pueblos, que eran muchos más que los señalados por Moreno, era la Cordillera de Los Andes. A las tierras que quedaban al oriente del macizo andino (actual Argentina) las llamaban Puelmapu y los territorios del lado occidental (actual Chile), los denominaban Ngulumapu. Seguir leyendo «EL REY DEL PAÍS DE LAS MANZANAS»

CALFUCURÁ, EL NAPOLEÓN DE LA PAMPA (Parte 2)

Crónica de Fernando Lizama-Murphy (Continuación de CALFUCURÁ, EL NAPOLEÓN DE LA PAMPA)

La relación entre Juan Calfucurá y Juan Manuel de Rosas tuvo muchos altos y bajos. Por eso después el lonko se reconcilió con el caudillo y lo apoyó con tropas en Caseros, el 3 de febrero de 1852, batalla que significó la caída de Rosas y el acceso al poder de José de Urquiza. Al día siguiente de este combate, Cafulcurá nuevamente atacó Bahía Blanca.

Francisco Bibolini y don Juan Calfucurá
Parlamento entre el sacerdote italiano Francisco Bibolini y don Juan Calfucurá el 29 de octubre de 1859. El Padre Bibolini disuadió al temido Señor de las Salinas Grandes de saquear el Fortín Mulitas, hoy ciudad Veinticinco de Mayo, Provincia de Buenos Aires.

La salida de Rosas del poder significó un gran retroceso en las negociaciones que se habían sostenido hasta entonces con los naturales. De ahí en adelante vino una sucesión de episodios bélicos, casi todos ganados por Calfucurá y sus lanzas. El 13 de febrero de 1855 arrasó la ciudad de Azul, matando a trescientas personas, secuestrando a más de ciento cincuenta cautivas y apoderándose de sesenta mil cabezas de ganado.

El gobierno argentino, enfrentado a muchos problemas, necesitaba urgente poner fin a esta guerra de desgaste a que lo sometían los mapuches y decidió enviar al general Bartolomé Mitre, su mejor carta, para derrotar a Calfucurá en forma definitiva. Seguir leyendo «CALFUCURÁ, EL NAPOLEÓN DE LA PAMPA (Parte 2)»

CALFUCURÁ, EL NAPOLEÓN DE LA PAMPA

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

Cacique Juan KalfükuraMaestro, explíqueme usted qué es la famosa Civilización que nos tiene que barrer de estas pampas por la angurria de unos pocos hombres que se van repartiendo en tajadas grandotas lo que nos van quitando a nosotros. Pero explíqueme también todas las muertes y todos los atropellos y piense que les están dejando a sus hijos una patria equivocada, empantanada en la injusticia y la mentira. Todos nosotros somos parientes, y vivimos en amistad sobre la misma ancha tierra, pero el huinca tiene la idea errada de que sólo él tiene derecho a vivir en ella. Por ignorancia o por pura mezquindad, está tratando de matar el alma de esta tierra, plantando aquí un mundo ajeno donde caben pocos. Quien sabe algún día vendrán las lluvias y nuestras desgracias retoñarán en algo que sea bueno para nuestros hijos.

Carta de Juan Calfucurá al maestro Francisco Larguía, profesor de uno de sus hijos.


La convivencia entre los mapuches y las tribus que habitaban el lado oriental de la Cordillera de Los Andes nunca fue fácil. Tal vez los del lado occidental eran muy agresivos o quizás cuando cruzaban el macizo andino no se sentían bien acogidos por los pampinos. Las mutuas traiciones y las matanzas eran frecuentes.

Pero, al parecer, la fuerza de los mapuches resultó incontrarrestable para los del lado que hoy llamamos Argentina porque éstos terminaron aceptando, entre muchos otros usos y costumbres, el mapudungun como su lengua, desplazando el uso de las propias.

Durante la guerra contra el dominio español, los habitantes del sur de lo que hoy es Chile se hicieron famosos por su resistencia al invasor. Los del lado del Atlántico fueron más complacientes y más proclives a buscar acuerdos para mantener la armonía. Tenían la ventaja de disponer de un vasto territorio que, aunque no fuera muy rico en vegetación, por eso lo llamaban desierto, tenía agua de muchos ríos, que a su paso dejaban pastizales que les permitían mantener sus animales. Además poseía sectores boscosos desde donde se abastecían de caza. Ellos, en su candidez, pensaban que había suficiente para todos.
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MUERTE EN PANAMÁ: UN CANAL DE SANGRE (Continuación)

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

Las obras se iniciaron el 1 de enero de 1882 con una fuerza laboral, casi toda importada, de 22.000 obreros. Muy pronto el clima tórrido comenzó a pasarles la cuenta. Se estima que en total trabajaron unas 75.000 personas, de las cuales, por accidentes, malaria, fiebre amarilla, mordeduras de serpientes y otras enfermedades tropicales, perdieron la vida unos 30.000.


Construcción del Canal de PanamáEl Intento Francés

Tal como vimos, la idea de construir un canal en Centroamérica surgió casi al mismo tiempo en que Balboa cruzó el istmo, pero diversos problemas lo impidieron. A comienzos del siglo XIX Humboldt retomó el tema y en 1819 el gobierno español, que luchaba por mantener la hegemonía en sus posesiones de ultramar, autorizó la creación de una empresa para construirlo. Pero la burocracia y las guerras provocaron un nuevo traspié. Después, los nuevos gobiernos de las emancipadas colonias desarrollaron proyectos paralelos. Además de la idea de Panamá, hubo otra para construirlo por Nicaragua (que se ha retomado últimamente) y una tercera por el istmo de Tehuantepec, en México. Pero al final triunfó la opción panameña.

En 1869, los franceses, dirigidos por Ferdinand Lesseps, quién, curiosamente no era ingeniero, habían concluido con éxito la construcción del Canal de Suez y vieron en el de Panamá un proyecto de fácil ejecución. En 1876 crearon la empresa Société Internationale du Canal Interocéanique y Lesseps se puso en campaña para reunir los US$ 400 millones en los que se evaluó inicialmente el proyecto, presupuesto que diferentes estudios de ingeniería fueron disminuyendo hasta quedar en US$ 120 millones, y en ocho años el período de ejecución. Dos años después de presentado, el parlamento colombiano dio el vamos a los franceses. Seguir leyendo «MUERTE EN PANAMÁ: UN CANAL DE SANGRE (Continuación)»

MUERTE EN PANAMÁ: UN CANAL DE SANGRE

Construcción del Canal de Panamá.Crónica de Fernando Lizama-Murphy

Varias veces ha sido postergada la inauguración de la ampliación del Canal de Panamá. Ahora se ha fijado como fecha definitiva el mes de junio de 2016, con un año y medio de retraso respecto del presupuesto original, presupuesto que tampoco se cumplió en su parte monetaria. Los 5.250 millones de dólares considerados inicialmente se transformaron en más de 8.500.

Claro que esta reestructuración permitirá un fuerte incremento en los ingresos panameños, ya que se aumenta el ancho del canal de 33,5 a 55 m, y su profundidad de 12,8 a 18,3 m, lo que permitirá que naveguen buques llamados Post-Panamax, que podrán medir hasta 49 m de eslora, 366 de manga y 15 de calado. Pero en verdad esta son las cifras buenas de esta historia, y tal vez poco relevantes frente al alto costo en vidas humanas que ha tenido el esfuerzo por unir el océano Atlántico con el Pacífico.

Todo comenzó poco después de que Vasco Núñez de Balboa, en 1514, lograra, con muchas bajas, cruzar el istmo de Panamá. Muy pronto los españoles empedraron las antiguas rutas indígenas y se inició el traslado de mercaderías y de naves menores (por tierra) entre ambos océanos.  Seguir leyendo «MUERTE EN PANAMÁ: UN CANAL DE SANGRE»

¿EL FIN DE LOS ARHUACOS?

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

ArhuacosEl territorio de la Sierra Nevada de Santa Marta, cercano a Aracataca, el lugar de nacimiento de Gabriel García Márquez, es un curioso y muy hermoso Parque Nacional colombiano en el que se combinan el Caribe con montañas de nieves eternas.

Ese privilegiado entorno fue por muchos siglos el hábitat de los tayronas, una tribu que dominaba el cultivo con el sistema de terrazas, además de un método avanzado de riego, junto con la construcción de caminos empedrados en las montañas y de viviendas circulares de madera y paja muy eficientes. También eran grandes orfebres, prolijos ceramistas, pulcros tejedores y muy buenos comerciantes. Recorrían toda la zona en sus canoas permutando sus cosechas y sus creaciones por piedras preciosas, principalmente esmeraldas, u otros objetos que otras tribus, menos desarrolladas que ellos, recolectaban o producían. También tenían su religión, que compartían con la mayoría de sus vecinos.

Si hiciéramos un escalafón de las sociedades americanas al momento de la llegada de los españoles, inmediatamente después de las tres culturas consideradas clásicas de América, las culturas Azteca, Inca y Maya, las sigue, en grado de desarrollo, la Tayrona. Seguir leyendo «¿EL FIN DE LOS ARHUACOS?»