ALLEN GARDINER, EL VENDEDOR DE BIBLIAS

Si me fuera concedido un deseo para el bien de la humanidad,

sería que la misión de Tierra del Fuego fuera proseguida con vigor…

Pero el Señor dirigirá y lo hará todo,

porque el tiempo y las razones son suyos

y los corazones están en sus manos…

Testamento de Allen Francis Gardiner

Alan Gardiner1834 fue un año trágico para Allen Gardiner. Murió su mujer, Susan Reade, y uno de sus cinco hijos. Esto tuvo dos consecuencias para el futuro de este marino: lo obligó a renunciar a su puesto de Comandante en la Real Armada Británica para dedicarse al cuidado de los hijos sobrevivientes, y lo envolvió una profunda onda mística que lo llevó a dar un giro radical en su vida.

Ahí nació el misionero que recorrió casi todo el mundo difundiendo su doctrina para, finalmente, morir por ella.

Nació en Basildon, Inglaterra en 1794, en el seno de una familia de anglicanos observantes. Inculcada por sus padres, desde pequeño llevó la simiente religiosa, pero a los catorce años ingresó a la Academia Naval y comenzó a recorrer el mundo. Embarcado en el Dauntless visitó China y Nueva Guinea, asombrándose de las religiones aborígenes que, según él, por su idolatría condenaban a quienes las practicaban. De regreso en Inglaterra solicitó al Obispo anglicano de Gloucester el respaldo para predicar la verdadera palabra durante sus viajes. Seguir leyendo “ALLEN GARDINER, EL VENDEDOR DE BIBLIAS”

FRANCISCO MALDONADO DA SILVA, MÁRTIR MARRANO

judiosCrónica de Fernando Lizama-Murphy

Francisco, el primer médico titulado que ejerció en Chile, confió su secreto a Isabel, su hermana. Ella al límite de la desesperación, se lo confió a su hermana Felipa, monja, que no dudó en transmitirlo a su confesor. El confesor, rompiendo su juramento, corrió a contárselo al obispo y éste a los agentes del Santo Oficio.

En enero de 1639, en Lima se consumó el mayor auto de fe que la Inquisición llevó a cabo en América del Sur. Uno de los relajados en la hoguera fue el médico de sangre judía, Francisco Maldonado da Silva, que antes de morir, pasó doce años de su vida en las tenebrosas mazmorras de este ignominioso brazo de la Iglesia Católica. Seguir leyendo “FRANCISCO MALDONADO DA SILVA, MÁRTIR MARRANO”

LA VIDA DEL OBISPO EN UN PARTIDO DE CHUECA

la chuecaCrónica de Fernando Lizama-Murphy

Un episodio Olvidado de la Guerra de Arauco

Hablando con franqueza, debo hacer presente que las autoridades españolas creyeron ver siempre en el juego de la chueca el enemigo mas poderoso de la dominación araucana; i no dejaban de tener razón, pues mediante ella los indios se hacían fuertes guerreros e indomables por su valor, ligereza i resistencia en el ataque.Si bien es cierto que este juego se presta a desórdenes e incorrecciones de toda especie, no es menos cierto que levanta el espíritu, templa los nervios i forma hombres de arrojo i de carácter firme, haciendo gozar al cuerpo de todos los beneficios que la ciencia exije para robustecer los organismos débiles.

Manuel Manquilef (Comentarios del Pueblo Araucano-1911)

 La guerra es la manifestación extrema de la inagotable capacidad de autodestrucción del hombre. En ella se evidencia toda la bestialidad del género humano. Pero también entrega algunas lecciones, que casi nunca aprendemos, e historias que no quedan registradas en las síntesis que se difunden en los libros, pero sí en los recuerdos de cronistas, o de quienes las vivieron, o de sus descendientes. Seguir leyendo “LA VIDA DEL OBISPO EN UN PARTIDO DE CHUECA”

GASPAR YANGA, EL ESPARTACO DE MÉXICO

Gaspar YangaCrónica de Fernando Lizama-Murphy

Los primeros años del colonialismo español en América causaron una debacle en la población aborigen. Entre las pestes, las batallas y la explotación diezmaron de tal manera a los indios que los terratenientes no tenían mano de obra barata suficiente para trabajar sus encomiendas. Esto los obligó a importar esclavos africanos, sobre todo porque eran inmunes a las enfermedades europeas.

Los esclavistas portugueses, denominados rendeiros, autorizados por la Casa de Contratación de Sevilla, que ganaban una comisión para la corona por cada esclavo, capturaban a los negros y los vendían en los países en los que eran necesarios. Seguir leyendo “GASPAR YANGA, EL ESPARTACO DE MÉXICO”