LA EPOPEYA DE MENCÍA CALDERÓN

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

La increíble aventura de una mujer que desafió las costumbres de su época para llevar a cabo su misión: traer a América del Sur a las primeras mujeres hidalgas del Nuevo Mundo, para iniciar así una aristocracia colonial de índole europea.

Mencía CalderónEl 10 de Abril de 1550 el puerto de Sanlúcar se paralizó frente a la procesión de distinguidas damas que cruzaban para embarcar. Nunca el populacho vio a tanta hermosa y elegante mujer junta, y el hecho merecía un minuto de descanso para llenar sus pupilas de esa belleza, tan ajena a ellos. A la cabeza marchaba una viuda, evidente por su negra vestimenta, que tras el velo parecía una dama joven cuyo porte distinguido acusaba su alcurnia.

Pocos sabían que se trataba de doña Mencía Calderón de Sanabria; su marido, Juan de Sanabria, al morir poco antes le heredó la misión que le encomendara el Consejo de Indias cuando el Rey lo nombró Adelantado del Río de la Plata y Paraguay.

Al otro lado del mundo, Asunción era conocido como el “Paraíso de Mahoma” por la promiscuidad en la que convivían los conquistadores junto a mujeres guaraníes, de las que cada uno de ellos llegaba a tener hasta diez, con la consiguiente descendencia bastarda, según afirmaban los escandalizados curas al regresar a la península. En España, conocedores de esta situación, temían que el excesivo mestizaje terminara por hacer perder la identidad a los habitantes y dejasen de reconocer a la Madre Patria como su nación.

Seguir leyendo “LA EPOPEYA DE MENCÍA CALDERÓN”

PAUL BOYTON, UN NAVEGANTE DE CAUCHO

BoytonEl 14 de Abril de 1881, cuando ya había sido sentenciado a muerte por el ejército chileno,Paul Boyton se fugó en extrañas circunstancias. Entonces se insinuó que el gobierno de los Estados Unidos intercedió por él y no quedó otra solución que ponerlo en libertad.
Como muchos personajes de esa época, el origen de Boyton es incierto, aunque la versión más difundida dice que nació en el condado de Kildare, en Irlanda, en 1848 y que a los once años emigró a los Estados Unidos junto a su familia. Luego  de un breve paso por la Universidad de Saint Francis, en Pensilvania,  a los quince se enroló en la armada confederada para la guerra de Secesión, combatiendo a bordo del USS Hidrangea.
Poco a poco se convierte en un aventurero insaciable. Después de un viaje por las Indias Occidentales, se unió a Benito Juárez en la guerra de México, donde desertó para dedicarse al tráfico de armas para los revolucionarios. Seguir leyendo “PAUL BOYTON, UN NAVEGANTE DE CAUCHO”

ISABEL BARRETO, LA “REINA DE SABA DE LOS MARES DEL SUR”


Isabel-BarretoCrónica de Fernando Lizama-Murphy

La vida de algunos personajes no comienza el día de su nacimiento, sino cuando algún suceso las saca del anonimato. Sobre todo en la América colonial, donde las mujeres no eran demasiado consideradas a la hora de reconocerles méritos. Al género femenino le costaba sobresalir en tierra de hombres bravos.

Así ocurre con Isabel Barreto. Se dice que nació en Pontevedra, España, en 1567. Otros aseguran que en Lima, por la misma fecha. Algunos sostienen que era hija o nieta del navegante portugués Francisco Barreto, otros que era hija de Nuño Rodríguez Barreto, conquistador del Perú. Se dice que su familia formó parte de la comitiva que acompañó al Marqués García Hurtado de Mendoza─ que antes fuera Gobernador de Chile─, cuando viajó desde España para asumir como Virrey del Perú. Solo datos inciertos. Pero Isabel Barreto nace para la historia en 1585, en Lima, año de su matrimonio con Álvaro de Mendaña. Seguir leyendo “ISABEL BARRETO, LA “REINA DE SABA DE LOS MARES DEL SUR””

ERIC DE BISSCHOP – EL NAVEGANTE AUDAZ

eric_de_bisschop_

Crónica de Fernando Lizama-Murphy

La primera noticia que tuve sobre Eric de Bisschop surgió de una conversación con mi amigo Felipe Blanco, sobrino de don Horacio Blanco Baeza, uno de los más entusiastas colaboradores que tuvo el marino francés en Constitución para poder concretar la aventura que le costó la vida.

Porque Eric de Bisshop ─que cruzó el mundo varias veces navegando en embarcaciones frágiles y que terminó sus días al encallar la Tahiti Nui II (o la III, no lo sabemos muy bien) en los arrecifes de Rakahanga, al norte de las islas Cook─ nunca aprendió a nadar. Seguir leyendo “ERIC DE BISSCHOP – EL NAVEGANTE AUDAZ”